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 04 de Febrero de 2012     ISSN 1692- 0015

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Yascual
Enviado por: rodrizales

Nuestra Historia




RESGUARDO INDIGENA DE YASCUAL

JAVIER RODRIGUEZ ROSALES



IN MEMORIAM

ENRIQUE RODRÍGUEZ, mi padre.
ARNULFO RODRÍGUEZ ROSALES, mi hermano.

Resguardo de Yascual

Panorámica de Yascual - Nariño - Colombia


CONTENIDO

PRESENTACIÓN
1. YASCUAL EN EL CONTEXTO REGIONAL
1.1. PAISAJE NATURAL
1.2. POBLACIÓN
1.3. ECONOMÍA
1.4. SERVICIOS PÚBLICOS
1.5. AUTORIDADES
1.6. DIVISIÓN POLÍTICO-ADMINISTRATIVA

2. YASCUAL EN LA HISTORIA
2.1 LOS PRIMEROS POBLADORES
2.2 INVASIÓN INCAICA
2.3 COLONIZACIÓN HISPÁNICA
2.4 FUNDACIÓN DE YASCUAL
2.5 LA ENCOMIENDA, LOS REPARTIMIENTOS Y LOS CABILDOS
2.6 LA MITA DE YASCUAL
2.7 LA TRIBUTACIÓN
2.8 EL RESGUARDO
2.9 MESTIZAJE Y FIN DE LA ENCOMIENDA
2.10 ASCENSO DEL MESTIZO Y ARREMETIDA CONTRA LOS RESGUARDOS
2.11 LA INSURRECCIÓN DE LOS "COMUNEROS DEL SUR"
2.12 EL LÍDER ANTONIO TANDAZO Y LOS LEVANTAMIENTO INDÍGENAS
2.13 LA PATRIA BOBA Y LOS RESGUARDOS INDÍGENAS
2.14 YASCUAL EN LA REPUBLICA SIGLO XIX
2.14.1 EL DISTRITO DE YASCUAL
2.14.2 EL ESTATUTO INDIGENISTA
2.15 YASCUAL EN EL SIGLO XX
2.15.1 PROTOCOLIZACIÓN DE LOS TÍTULOS DEL RESGUARDO
2.15.2 YASCUAL A MEDIADOS DEL SIGLO XX
2.15.3 LA JUNTA DE ACCIÓN COMUNAL
2.15.4 EL FUERO INDÍGENA
2.15.5 LA CONSTITUCIÓN DE 1991 Y LOS RESGUARDOS INDÍGENAS
2.15.6 EL NUEVO MUNICIPIO DE PROVIDENCIA
2.15.7 EL RESGUARDO INDÍGENA ES CONSIDERADO MUNICIPIO
2.15.8 YASCUAL EN EL SIGLO XXI

3. PARROQUIA DE SAN PEDRO DE YASCUAL

4. LA CULTURA
1. MITOS Y LEYENDAS
1.1 LEYENDA DE SAN SEBASTIÁN
1.2 EL MUERTO CARGANDO AL VIVO
1.3 EL GRITÓN
1.4 EL DUENDE
1.5 LA VIEJA
2. FIESTAS TRADICIONALES
2.1 FIESTA DEL CORPUS CRISTI
2.2 FIESTA DE SAN SEBASTIÁN
3. EL TAITAPURO
4. CANTO A YASCUAL

PRESENTACIÓN

RESGUARDO INDIGENA DE YASCUAL, aspira ser una síntesis de la historia, el paisaje y la cultura de Yascual, una de las comarcas más antiguas y hermosas de los Andes colombianos, asiento del resguardo indígena que lleva su nombre -perteneciente a la etnia de los Pastos-, incrustado en la inmensa y fértil altiplanicie de Túquerres.

Esta es una obra que se ofrece como una valiosa herramienta que puede ayudar al lector a valorar el Corregimiento y Resguardo en el contexto local, regional y nacional, mediante la apreciación de su paisaje natural, su historia e idiosincrasia de sus gentes; como un instrumento importante que pueda servir de fuente para investigaciones futuras sobre Yascual y los demás resguardos de la etnia de los Pastos; desentrañar su memoria colectiva para que las nuevas generaciones puedan valorar su importancia, alcance y proyección al nuevo siglo y milenio.

Es nuestro aporte al proceso de recuperación de la historia y la cultura de Yascual, antaño importante comarca de los Pastos; sede de la parroquia de San Pedro, fundada en 1541; encomienda, mita y resguardo; protagonista en la insurrección de "Los Comuneros del Sur" en el año de 1800, y el levantamiento indígena dirigido por el líder Antonio Tandazo; Distrito en la segunda mitad del siglo XIX; resurgimiento del resguardo y cabildo con el Estatuto Indigenista en 1890; títulos del Resguardo protocolizados en la Notaría de Túquerres en 1991; testigo del renacimiento cultural en la década de los cuarenta del Siglo XX; cuna de hombres y mujeres ilustres que se destacan a nivel regional y nacional; y en la actualidad asiento de uno de los resguardos indígenas mejor organizados de Nariño y Colombia.

En la obra se incluye una breve reseña cronológica de la legislación indigenista en Colombia, y se muestra cómo desde los albores de la Independencia, la República enmarca una conducta definidamente irrevocable por la abolición de la institución "Resguardo", mediante la repartición de los porciones a los integrantes de la parcialidad. Se observa que la legislación colombiana en materia indigenista siempre estuvo encaminada a entorpecer la evolución natural de las culturas, mediante una imposición sistemática de normas contrarias a su naturaleza. Sin embargo, un nuevo rumbo se vislumbra a partir de la Constitución Política de 1991, en cuya Asamblea Nacional Constituyente tuvieron asiento representantes del movimiento indígena colombiano.

Espero que esta obra, se convierta en un aporte en el proceso de investigación histórico- cultural de las diferentes resguardos indígenas que tienen asiento en el Departamento de Nariño, pertenecientes a las etnias: Pasto, Awá, Inga, Kofán, Eperara Siapidara y Quillacinga; al tiempo que que sirva de herramienta a los cabildantes y etnoeducadores, quienes tienen la sagrada misión de adecuar los programas escolares a la realidad histórica y cultural de su resguardo.

En el presente volumen se incluyen los siguientes capítulos: Yascual en el contexto regional, Yascual en la historia, Parroquia de San Pedro de Yascual y Yascual en la cultura.

1. YASCUAL EN EL CONTEXTO REGIONAL

1.1 EL PAISAJE NATURAL

El municipio de Túquerres, con una extensión de 275 km2 está situado en el centro sur de la zona montañosa del departamento de Nariño, extendiéndose sobre una inmensa y fértil altiplanicie, la cual hace parte del sistema andino que ingresa por el sur y forma parte del Nudo de Pastos; sus tierras se distribuyen en los pisos térmicos, frío 114 km2, 19 km2 al clima medio y 142 km2 al páramo. 1

El municipio está asentado en el extremo oriental de la exuberante y fértil meseta de su nombre, cerca al Volcán Azufral, con una altura de 3.104 metros sobre el nivel del mar y 12 grados centígrados de temperatura media. Limita al Norte con el nuevo municipio de Providencia; al Sur con los municipios de Ospina, Sapuyes e Imués; al Oriente con el municipio de Guaitarilla y, al Oeste con el municipio de Santacruz-Guachaves.

Sus coordenadas son 1° 05' 09", latitud norte y 3o 32' 21", longitud oeste del meridiano de Greenwich. Está conformado por los corregimientos e inspecciones de policía de Albán, Pinzón, Santander de Valencia (Chaitán), Olaya Herrera, Quiñones, Tutachag, Guanamá Grande, Las Minas y Yascual.

Yascual, se encuentra incrustado sobre una colina de 2.777 metros de altura sobre el nivel del mar, es el corregimiento más extenso del Municipio, con un área aproximada de 50 km2; es decir, ocupa el 54.54% de la extensión total del Municipio. Posee un clima promedio de 13 grados centígrados.

Yascual limita al Norte con el municipio de Santacruz, Samaniego y Providencia; al Sur con el Resguardo Indígena de Túquerres; al Oriente con el Municipio de Samaniego y Providencia; al Sur oriente con los municipios de Guaitarilla y Túquerres; al Occidente con el Municipio de Santacruz-Guachaves.

El territorio de Yascual es montañoso y accidentado ubicado en la Cordillera Occidental, destacándose el cerro de Guanamá Grande, La Ensillada y el morro del Panecillo. Al occidente, el río Pacual forma un cañón en todo su recorrido y al oriente, el río Guanguezán forma una depresión que deja una buena parte del territorio sin irrigación.

Por ser un corregimiento de gran extensión, en Yascual predominan varios pisos térmicos: El piso térmico medio, cubre el 40% (60 km2) de la superficie, abarca las veredas de Guanguezán, Las Minas y Rosario Pamba, donde predomina el minifundismo y sus suelos están cultivados con plátano, yuca, caña, arracacha, fríjol, arveja, batata, zapallo y fique.

El piso térmico frío, cubre el 53.33% (80 km2) de la superficie total del corregimiento, especialmente en el sector urbano, la zona más aprovechada, con una estructura agraria altamente minifundista y suelos cultivados con papa, maíz hortalizas, trigo, cebada, cebolla, ulluco, oca, tomate de árbol, nabo, col, calabaza, tomate de árbol, chilacuán y plantas medicinales. En esta área se concentra la mayor parte de la población.

El piso térmico páramo, cubre el 6.66% (10 km2) del territorio del corregimiento y en él se cultiva papa en sus partes más bajas; las partes más altas están cubiertas con vegetación natural.

Los ríos que bañan el corregimiento son: el Pacual (nace en el Volcán Nevado del Azúfral) por el occidente y el Guanguezán (nace en el Páramo de San Francisco) por el oriente, también varias quebradas entre las que se destacan: Dos Quebradas, El Ramo, la Quebrada del Pie y Quebrada Oscura que desembocan en el río Pacual en el occidente; y las quebradas de San Pedro y Buenavista que desembocan en el río Guanguezán. Otras quebradas de importancia son: Guadrahuma, Pescadillo, Chungel, Polachayán y Lomalarga.

El sector rural de Yascual está conformado por las siguientes veredas: La Ensillada, Guanamá Grande, Guanamá Chiquito, Dos Quebradas, Pescadillo, La Acequia, Lomalarga, Buenavista, Las Minas, Rosario Pamba, Guanguezán, Pueránquer, Cuetampe, Guasi, Cuasamira, Guadrahuma, El Arrayán, Pueblo Nuevo, Quebrada Oscura, Polachayán, Las Delicias, Panamal, El Salado, Nueva Granada, El Perú, Santa Cecilia, El Chungel, San José El Partidero, Michul Cuasamira, El Placer, Las Delicias, Alpán Potrerillo, Villanueva, Los Laureles, San Antonio, El Salado Grande y <?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" /><st1:PersonName w:st="on" ProductID="La Florida">La Florida</st1:PersonName>.

El sector urbano está conformado por los barrios: El Centro, 20 de Enero, El Terminal, El Mirador, El Mercedario, San Sebastián, San Pedro y Pueblo Nuevo.

1.2 POBLACIÓN

Según el Censo de 1993, el departamento de Nariño cuenta con 1.234.929 habitantes y el Municipio de Túquerres con 38.149 que corresponde al 3.08% de la población total del departamento. De los cuales, 18.834 son hombres y 19.315 mujeres. La cabecera municipal tiene una población de 13.243 habitantes (6.171 hombres y 7.072 mujeres) y 24.906 habitantes el sector rural (12.663 hombres y 12.243 mujeres), población distribuida en los diferentes corregimientos y veredas del Municipio, para una densidad poblacional de 138.72 habitantes por km2.

La población del municipio de Túquerres, proyectada por el DANE para 1997 es de 46.916 distribuidos así: 16.918 en la cabecera y 29.998 en el resto del municipio. Para 2003 la población proyectada es de 54.469 habitantes.

El Censo de Población realizado en Yascual por el Cabildo Indígena en el año de 1996, dio los siguientes resultados: 5.916 habitantes, distribuídos en los sectores urbano y rural, predominando la población indígena; los patronímicos más conocidos son: Altamirano, Anama, Cerón, Cerveleón, Cuaichar, Cuacés, Cucás, Chalacán, Fuertes, Getial, Ipuján, Ipaz, Loza, Maingual, Mayag, Natib, Prado, Piscal, Timaná, Tez, Yampuesán, Caratar, Asmaza, Pulistar, Aucú, Pulzará, Chaucanés, Malva. 2

1.3 ECONOMÍA

Las principales actividades económicas del corregimiento son la agricultura, la ganadería y la industria casera. Sus habitantes se dedican al cultivo de papa, trigo, maíz, haba, cebada, batata, ulloco, oca y en gran escala hortalizas. El maíz es el cultivo más extendido, siendo explotado en forma rudimentaria y constituye uno de los alimentos básicos de la población. En las tierras de clima medio los cultivos más importantes son café, fríjol, caña panelera, cítricos y plátano.

Las plantas medicinales que más se cultivan son: ruda, hierbabuena, ortiga, borraja, arrayán, diente de león, sábila, mejorana, sábila, malva alta, mejorana, uvilla, cedrón, escancel cola de caballo, china, manzanilla, orégano, toronjil y llantén, las cuales se utilizan en forma frecuente en curaciones y en medicina tradicional.

En cuanto a la ganadería, los campesinos explotan vacunos lecheros, porcinos, ovejas, cuyes y pollos para el consumo familiar y el caballar es en general medio de transporte y de fuerza. Las ovejas las tienen en un número muy limitado y la lana obtenida se utiliza para la elaboración de ruanas, cobijas, bufandas, follados. Es preciso no olvidar que se utiliza también el ganado vacuno como fuente de fuerza en la agricultura.

Los equinos están constituidos preferencialmente para el transporte y como medio de trabajo en la agricultura. El ganado porcino y las especies avícolas son en su mayoría criollas y comparten gran parte de su vida cerca o dentro de las viviendas.

El cuy es un animal pequeño considerado como una de las bases de la alimentación popular, y que vive casi siempre dentro de las viviendas. En la región el consumo y la cría del cuy es costumbre que se remonta a los tiempos prehispánicos. Todos sus habitantes lo comen o lo han comido alguna vez y todos lo crían.

La industria de transformación aún no ha alcanzado el completo desarrollo en la región, debido a factores de tipo económico, social y político. La industria es del tipo artesanal; se trabaja el cuero, la madera, la lana, y especialmente el fique en la fabricación de diversos artículos. Las industrias caseras más conocidas en la actualidad son: la sastrería, carpintería, sombrerería, zapatería, panadería, lechería y tejidos. Para trabajos manuales y artesanía y con fines industriales se cultiva el fique o cabuya, la hoja de infanil (plátano) y los pastos. El hilado de cabuya en forma manual y en máquinas de pedal está destinado a la elaboración de albardas y retrancas (monturas), alpargates. Con lana de oveja se elaboran en forma manual cobijas y ruanas de guanga, gorras, bufandas, sacos en agujas o aujones.

Las familias que se dedican a la industria lechera sé dedican a la producción de queso, cuajada y mantequilla. Los tejidos que se producen son ruanas, tapetes y cobijas. Ambas actividades se ejecutan con métodos rudimentarios.

Ya en tiempos de la conquista y la colonia, Yascual como también la región de Samaniego y Barbacoas, fueron regiones importantes en la explotación del oro; quizá fue la zona aurífera por excelencia en el sur de Colombia; incluso su explotación fue significativa hasta la primera mitad del presente siglo. 3 Las minas más conocidas en esta región fueron: Santa Isabel, La Yascualita, Las Minas, El Infiernillo, El Diamante, El Tábano, La Concordia, El Canadá, El Vergel, La Valvenera.

En los límites con el nuevo municipio de Providencia se encuentra la vereda El Salado en donde existe un riachuelo de agua salada que los habitantes de Yascual utilizan para preparar sus propios alimentos y para los animales.

Los domingos en la plaza de mercado, desde tempranas horas se dan cita los campesinos de las distintas veredas del corregimiento y de los municipios de Túquerres, Samaniego, Guachaves y Providencia para vender los productos de su cosecha y abastecerse de insumos necesarios para su subsistencia. Las toldas instaladas en la plaza ofrecen al comprador variedad de productos como ropa, juguetería, cacharrería, artículos elaborados en cabuya, panadería, y comidas típicas como sancocho de gallina, chara (sopa de cebada), al arniada (sopa de maíz), cuy asado, conejo asado, frito y el guarapo de caña. Los productos que se comercializan son papa, maíz y trigo; el fique en forma de hilados, atados u ovillos; y animales (porcinos, bovinos, equinos y ovinos) para los cuales se ha adecuado un lugar especial distante a la plaza de mercado.

Como pequeñas industrias se pueden mencionar las guaraperías tradicionales en las veredas ubicadas en clima medio como Las Minas, Rosario Pamba, Cuetampe y El Arrayán, utilizándose los trapiches de piedra construidos por los campesinos y la caña cultivada por ellos mismos.

Como actividad artesanal son conocidos los telares de empaque de fique en los cuales se elaboran morrales, jigras, retrancas, cubiertas de albardas, cinchas, pretales para aparejos, entre otros.

En cuanto a la tenencia de la tierra, predomina el minifundio, con predios menores de cinco (5) hectáreas. Las posesiones que surgieron de la parcelación de las tierras comunales o Resguardos, están en manos de los indígenas, quienes no pueden vender los lotes. Todas estas tierras se utilizan para labores agrícolas con técnicas rudimentarias, destacándose la "minga", cuyos orígenes se remontan al período prehispánico.

1.4 SERVICIOS PÚBLICOS

Yascual tiene una población educativa aproximada de 1000 alumnos y 40 docentes de primaria y bachillerato, quienes se encuentran distribuidos en 14 escuelas de carácter mixto: doce (12) en el sector rural ubicadas en las veredas de Rosario Pamba, Las Minas, Buenavista, Cuetampe, Pueránquer, El Arrayán, Panamal, La Acequia, Quebrada Oscura, El Pescadillo, Guanguezán, Nueva Granada y La Ensillada; y dos (2) en la cabecera corregimental, las cuales ofrecen educación en los niveles de preescolar (grado transitorio) y básica primaria. Solo una escuela, la Integrada No. 1 ubicada en el sector urbano cuenta con el nivel preescolar para niños menores de siete (7) años.

El 27 de noviembre de 1980, mediante Ordenanza 039 de la Asamblea Departamental se creó el Colegio Departamental "San Sebastián", construido en el sitio de la antigua iglesia, terrenos donados por el obispo de Ipiales Monseñor Alonso Arteaga Yépez. En 1985 se abrió el colegio con primer grado de básica secundaria, siendo su primer rector Francisco Javier Quimbiamba. En 1991, egresó la primera promoción de bachilleres. En el año lectivo 1997-1998, el plantel contaba con un recurso humano conformado por: Un (1) directivo docente, o­nce (11) docentes, dos (2) administrativos y 104 alumnos distribuidos en los niveles de básica secundaria (grados 6o a 9o) y media (grados 10o y 11o). En esta época se desempeñaba como rector Oswaldo Figueroa Rosero y actualmente Jorge Salazar Bastidas. A partir de 2003, según lo dispuso la Ley 715 de Diciembre de 2001 y sus decretos reglamentarios, se conformó la Institución Educativa Departamental "San Sebastián", la cual atiende población en edad escolar en los niveles de: preescolar (Grado Transitorio), básica (primaria y secundaria) y media.

El Colegio Departamental "San Sebastián", es sede del Núcleo de Desarrollo Educativo No. 134. Los planteles de educación básica primaria, ubicadas en el sector urbano, fueron dirigidos así: La Escuela de Varones, por la Licenciada Amparo Quimbiamba y la Escuela Integrada No. 1, por la Licenciada Graciela Maya Prado. En o­nce (11) de las escuelas laboran igual número de etnoeducadores nombrados por el Cabildo Indígena de acuerdo a lo ordenado por la Ley General de la Educación (115 de 1994) y la Constitución Polìtica de 1991.

En cuanto a transporte y comunicaciones, Yascual se comunica por carretera destapada hasta Balalaica (Santacruz-Guachaves), el resto pavimentada; con Guachavés (16 kms, vía destapada); Túquerres (20 kms por la vía Olaya por vía destapada y 35 kms por la vía Balalaica, de los cuales 8 kms por vía destapada y 27 kms pavimentados); y con el municipio de Providencia por vía destapada sin terminar. El Transporte se realiza diariamente a través de buses escalera desde Yascual y a través de una empresa de camperos desde la cabecera municipal.

Posee una oficina de TELECOM para servicio telefónico y telégrafo, el cual se presta en forma regular por la falta de un adecuado mantenimiento; ninguna vivienda posee línea telefónica particular. No existe servicio de ADPOSTAL, ni correo aéreo, ni de mensajería.

En 1978, el Servicio Regional de Salud a iniciativa de la Junta de Acción Comunal presidida entonces por el señor Edgar Fuertes se creó el Puesto de Salud, el cual
cuenta con apenas cuatro (4) promotoras, una enfermera y un médico que atiende dos días a la semana.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar- ICBF- tiene 25 hogares infantiles con su respectivo restaurante escolar, los cuales son atendidos por una madre comunitaria y tiene cada uno un promedio de 12 menores de edad que oscilan entre 3 y 6 años de edad.

El servicio de agua potable y alcantarillado es deficiente. El casco urbano posee acueducto y alcantarillado en regular estado y precario mantenimiento. Las veredas poseen rudimentarios acueductos sin alcantarillado.

El servicio de energía eléctrica lo tienen en forma deficiente algunas veredas como Quebrada Oscura, La Acequia, El Pescadillo, El Chungel y El Arrayán. En las veredas Las Minas, Buenavista, Santa Cecilia, Cuetampe y Pueránquer pese a que se encuentran instaladas las cuerdas de alta tensión, no se ha realizado en su totalidad la instalación en las viviendas. El sector urbano tiene un alumbrado público deficiente.

1.5 AUTORIDADES

Por ser Yascual, Inspección de Policía y Resguardo Indígena, tiene como autoridades al Inspector de Policía y el Cabildo Indígena, además funcionan en cada una de las veredas la Junta de Acción Comunal y la Defensa Civil.

1.5.1 Inspector de Policía. La inspección de Policía, creada por el Concejo Municipal, conoce de los negocios que le asigne la ley, las ordenanzas y los acuerdos, asi como también en primera o única instancia de las contravenciones especiales de Policía y de las contravenciones comunes ordinarias que no competen a la Policía Nacional. La inspección de Policía depende del Alcalde municipal y la conforman dos funcionarios: el inspector y el secretario. La primera autoridad es el Inspector de Policía nombrado por el Alcalde Municipal. El Inspector es el representante del Alcalde en el corregimiento y despacha desde la Casa de Gobierno, edificación construida en la década de los ochenta.

Entre los Corregidores e Inspectores que se han destacado en las últimas cuatro (4) décadas por su invaluable servicio a la comunidad se encuentran: Fidencio Maya, Lisímaco Rodríguez, Salomón Piscal, Benjamín Muñoz, Félix Ruiz, Edgar Fuertes, Luis Maya Prado, Marino Bacca, José María Rodríguez, Marcial Villa y Guillermo Getial.

1.5.2 Junta de Acción Comunal. En el año de 1962 se fundó la Junta de Acción Comunal del sector urbano de Yascual, posteriormente se fundaron las Juntas de las veredas de Polachayán, Pueránquer, Las Minas y Guanamá. En calidad de presidentes de la Junta de Acción Comunal del sector urbano de Yascual se han destacado entre otros dirigentes comunitarios: Julio Guzmán, Edgar Fuertes y Alvaro Ipaz.

1.5.3 La Defensa Civil. Siendo Inspector de Policía, el señor EDGAR FUERTES en el año de 1980, se creó la Defensa Civil de Yascual, organización que ha prestado invaluables servicios a la población, especialmente, en la organización de las festividades de San Sebastián y la prevención de accidentes y desastres. 4 En 1997 la Junta Directiva de la Defensa Civil estaba conformada por las siguientes personas:

PRESIDENTE: GUILLERMO GETIAL
TESORERO: LAUREANO RECALDE
SECRETARIA: AURA RUIZ
FISCAL: HIGINIO CUASPUD
VOCAL: SERGIO BENAVIDES

1.5.4 Cabildo Indígena. En la actualidad existen cerca de un centenar entre resguardos y cabildos indígenas en el departamento de Nariño, pertenecientes a las etnias Pasto, Quillasinga, Awá, Inga, Eperara Siapidara y Kofán; siendo uno de los más antiguos el de Yascual, el cual abarca todo el corregimiento, sectores rural y urbano.

La primera autoridad del Resguardo de Yascual, es el Cabildo, que tiene como función principal la de administrar los bienes económicos, recibe tierras, paga cuentas y divide las tierras según los usos y costumbres, y cuando hay demandas referentes a posesiones, da la decisión y el poder respectivo. El Cabildo elabora el Censo de sus miembros afiliados y cuida los Títulos del Resguardo, adjudica las tierras de manera justa y equitativa. Entre los indígenas no existe la sucesión, si el adjudicatario de un terreno muere y tiene familiares directos, el terreno pasa nuevamente a disposición del Cabildo. Los indígenas no tienen propiedad sobre la tierra, tienen el usufructo. Tienen derecho consuetudinario (derecho de costumbre) sobre su parcialidad o territorio, la territorialidad es compartida. 5

El Cabildo Indígena es elegido democráticamente por un período de un año (del 1 de Enero hasta el 31 de Diciembre), de acuerdo a la Ley 89 de 1890. En la elección pueden participar las personas mayores de 15 años y se realiza públicamente y por voto popular previa presentación de dos planchas: una oficial por el Cabildo y otra por la comunidad.

Después de la elección se celebra "la refrescada o lavada de las varas" en la que participa la comunidad en homenaje a la nueva autoridad. El Cabildo elegido toma juramento y se posesiona ante el Alcalde Municipal.

La estructura organizativa del Cabildo de Yascual es el siguiente: Un (1) Gobernador, un (1) Presidente, un (1) Fiscal principal y suplente, un Secretario principal y suplente, un (1) Síndico (Tesorero), seis (6) regidores con sus respectivo suplentes y un (1) Alguacil con su suplente.

El Gobernador es la primera autoridad del Cabildo, es el representante legal del Resguardo, autoriza las reuniones, firma las decisiones que se toman en la corporación; ningún documento es válido sin su respectivo visto bueno y firma. El Presidente preside y hace la apertura de las reuniones, revisa los acuerdos de las veredas, maneja las llaves de los archivos. Junto con el Gobernador elabora los oficios y solicitudes. El Síndico o Tesorero maneja la parte económica del Cabildo. El Secretario elabora y da lectura a las actas anteriores, recibe comunicaciones y las ordena para entregarlas al Presidente, lee los acuerdos y ayuda a redactar los documentos y autos posesorios. El Alguacil hace la función de mensajero, reune a las personas del cabildo y les informa. Los Regidores velan por las necesidades de las veredas, organiza la comunidad para trabajos comunitarios, presenta solicitudes sobre necesidades de su vereda, acompaña al Gobernador o Presidente en las comisiones en que se requiere su presencia.

El Cabildo indígena de Yascual ha tenido como gobernadores a los siguientes dirigentes desde 1934: Calixto Ipuján, Estéban Ipuján, Rubén Ayala, Luis Chalacán, Genaro Timaná, Pedro Chalacán, Israel Getial, Heriberto Getial, Florentino Getial, Segundo Arquímedes Ayala, Benedicto Chalacán, Flavio Chalacán, Artemio Ipaz, José Antidio Tez y Expedito Chalacán.

1.6 DIVISIÓN POLÍTICO-ADMINISTRATIVA

El sector rural de Yascual está conformado por las veredas: La Ensillada, Guanamá Grande, Guanamá Chiquito, Dos Quebradas, El Pescadillo, La Acequia, Lomalarga, Buenavista, Las Minas, Rosario Pamba, Guanguezán, Pueránquer, Cuetampe, Guasi, Cuasamira, Guadrahuma, El Arrayán, Pueblo Nuevo, Quebrada Oscura, Polachayán, Las Delicias, Panamal, El Salado, Nueva Granada, El Perú, Santa Cecilia y El Chungel.

El sector urbano está conformado por los barrios: El Centro, 20 de Enero, El Terminal, El Mirador, Mercedario, San Sebastián, San Pedro y Pueblo Nuevo.

2. YASCUAL EN LA HISTORIA

2.1 LOS PRIMEROS POBLADORES

Pastos, Quillasingas y Abades compartieron un sustrato cultural común andino. Los Pastos, considerados por los españoles como los más avanzados culturalmente entre estos tres grupos, habitaron la zona más al sur de las tierras altas de Nariño, atravesando el presente límite internacional y llegando hasta la provincia ecuatoriana del Carchi. Al norte de Rumichaca, los Pastos ocuparon un altiplano de forma cuadrangular, disecado en la mitad por el sistema fluvial del Carchi-Guáitara que corre hacia el norte. A lo largo de su lado oriental montañoso existieron al menos siete asentamientos desde Yaramal en el sur hasta Funes en el norte. La parte occidental de este cuadrángulo correspondía a la meseta de Túquerres-Ipiales la parte más densamente poblada y el escenario más importante de los asentamientos de los Pastos.

Esta zona se extendía desde el río Carchi en el sur hasta las poblaciones de Yascual y Ancuyá en el norte, abarcando al menos 17 pueblos o posiblemente más. Los límites orientales y occidentales de los Pastos eran, de una manera aproximada, las cimas de la cordillera a ambos lados. Sin embargo, también existían dos extensiones de este grupo más allá de la cordillera hacia el lado del Pacífico. Uno estaba localizado en la hoya alta de los ríos Mayasquer y Salado, en las faldas occidentales de los volcanes Chiles y Cumbal y el otro en el nacimiento del río Guabo, al occidente de los picos Gualcalá y Azufral. 6

El cronista español Cieza de León, que pasó por los territorios de los Pastos y Quillasingas en un viaje desde el Golfo de Urabá hasta Lima entre los años 1546?1547, en los escritos de este recorrido, proporciona una descripción de los sitios observados, de las costumbres de los Pastos y Quillasingas, y menciona los nombres de sus pueblos:

"La tierra adentro, más hacia el poniente, hay gran noticia de mucho poblado y ricas minas y mucha gente, que allega hasta el mar del Sur. También son comarcanos con éstos otros pueblos, cuyos nombres son Ascual, Mallama, Túcurres, Zapuyes, Iles, Gualmatal, Funes, Chapal, Males y Piales, Pupiales, Turca, Cumba. Todos estos pueblos y caciques tenían y tienen por nombre Pastos, y por ellos tomó el nombre la villa de Pasto, que quiere decir población hecha en tierra Pasto. También comarcan con estos pueblos y indios de los Pastos otros indios y naciones a quien llaman los Quillasingas, y tienen sus pueblos hacia la parte del oriente, muy poblados. Los nombres de los más principales de ellos contaré, como tengo de costumbre y nómbrense Mocondino y Bejendino, Buyzaco, Guajanzangua y Mocoxonduque, Guacanquer y Macaxamata". 7

Los pueblos Pastos que menciona Cieza de León en su Crónica, corresponden hoy en día a los pueblos de Yascual, Piedrancha, Túquerres, Sapuyes, Iles, Gualmatán, Funes, Chapal, Córdoba, Ipiales, Pupiales, Tulcán, Cumbal, Huaca y San Gabriel.

Los Pastos estaban organizados en cacicazgos, algunos de los cuales formaron federaciones. Estas federaciones consistían en un agrupamiento de varias poblaciones bajo un mismo jefe (cacique principal) quien tenía autoridad sobre los otros caciques locales. El cargo de cacique era hereditario y de por vida. Este cargo se pasaba del gobernante al hijo mayor y en la ausencia de éste, a una hija. La herencia de cacicazgo creó múltiples conflictos a las comunidades ya que el derecho de sucesión fue frecuentemente disputado.

Los Pastos fueron conocidos porque periódicamente tenían sus mercados donde cambiaban productos entre ellos mismos y también con sus vecinos. Ellos producían y negociaban principalmente textiles, tejidos de algodón, productos agrícolas y objetos de cerámica. A cambio de éstos ellos obtenían algodón, cabuya, oro y chaquira.

La agricultura fue una de las actividades más prósperas y conocidas por ellos. Su producción agrícola, debido a sus ricas tierras les dejaban excedentes que ellos aprovechaban muy bien. Con las cantidades de oro que acumulaban así mismo podían comprar algodón y trabajar mantas que a su vez volvían a vender.

Otra de sus actividades fue la cacería, para lo cual, utilizaban, macanas, boleadoras, estólicas con las cuales arrojaban dardos envenenados. También practicaron la pesca, así se evidencia en las presentaciones pintadas en algunos de sus platos cerámicos, para esta labor se servían al parecer de unas redes especiales de forma circular.

Aunque ellos no eran propiamente mineros ni tampoco tenían minas dentro de su territorio, algunos de ellos aprendieron muy temprano suficientes técnicas para trabajar en las minas de Yascual en el territorio de los Abades y parece que usaron oro para comprar algodón.

Al respecto dice el cronista Cieza de León: "Van a las minas de los Abades y a Yascual donde hay oro y con ello rescatan algodón de que hacen las mantas". 8

2.2. INVASIÓN INCAICA

El imperio de los Incas había alcanzado su máximo desarrollo a mediados del siglo XV, permitiéndoles ampliar sus fronteras hasta más allá del río Chota. Para lograr este objetivo, el Inca Huayna Capac, sucesor de su padre Tupac Yupanqui, organiza una expedición compuesta por 50.000 hombres, bajo la dirección de los mejores generales del Imperio como Mollo Covana, Mollo Pucara, Apu-Cavac y ApuCumti-Mullo, todos bajo el comando del príncipe Auqui-Toma, hermano de Huayna Capac. Las tropas deben marchar hacia el Norte, con la consigna de traspasar el Río Azul o Angasmayo. 9

Esta expedición hizo dos entradas a los asentamientos de los Pastos y Quillasingas, quienes después de aplicar estrategias militares, lograron derrotarlos en primera instancia, pero luego tuvieron que afrontar la cruenta arremetida que trajo como consecuencia el devastamiento de grandes territorios. Sarmiento de Gamboa en su "Historia de los Incas", afirma que los Soldados de Huayna Capac anduvieron por el territorio de los Pastos:

"Estos, abandonando el lugar principal, dejaron allí solamente a los viejos, las mujeres y las criaturas, con pocos hombres, de modo que el enemigo pudiese creer que no había mas gente. Los incas conquistándolos fácilmente, y creyendo terminada su tarea, se entregaron al ocio y al placer. Una noche, en cuanto ellos celebraban una fiesta, los Pastos los atacaron, haciendo gran carnicería, especialmente entre los Collas. Los que escaparon corriendo hasta alcanzar el ejército principal de los Incas que los seguían. Obtenidos nuevos recursos, dispuso Huayna-Capac se recomenzase más cruelmente la batalla. Así entraron por segunda vez en el territorio de los Pastos, quemando y destruyendo los lugares habitados y matando a todos, grandes, y pequeños, hombres y mujeres, jóvenes y viejos".

De manera inmediata, Huayna Capac "vino al río Ancas Mayu entre Pasto y Quito, donde estableció los límites del territorio que conquistara. Como señal de grandeza y como memoria colocó en unas pilastras algunas barras de oro. Entonces continuó el curso del río, procurando ir hasta el mar, en busca de gente para subyugarla, por haber obtenido informes de que aquella región estaba densamente poblada".11

A la llegada de los Incas, hacia principios del siglo XVI con Tupac Yupanqui primero y luego con Huayna-Cápac al mando, según el cronista indígena Santacruz Pachacuti, existía el conjunto étnico de tipo Pasto en el altiplano Túquerres-Carchi, así. Ancuya, Funes, Sapuyes, Males, Gualmatán, Iles, Putisnán, Calcán, Males, Puerres, Canchala, Manchag, Puerchag, Yascual, Túquerres, Chapal, Panamal, Guachucal, Pastás, Alambuer, Pupiales, Chachavés, Colimba, Mallama, Chillanquer, Carlosama, Ipiales, El Pun, Chiles, Muellamués, Cumbal, Yaramal, Potosí, Cuarrís e Imués, entre otros.10

El último inca cuzqueño, en una guerra que dura entre 15 y 20 años, tras formar la resistencia de los Caranquis y Pastos en las ciudades fortificadas del norte de Imbambura, ocupa por un tiempo relativamente corto la meseta de los Pastos llegando hasta Paquinango en el extremo norte del actual departamento de Nariño. Los enfrentamientos más difíciles se producen en las cercanías de Pupiales, en la toma de las ciudades y fortalezas Pastos, especialmente, en Panamal, en Yahuarcocha cerca de Yacuanquer y en el Juanambú. Mermados en sus tropas y tras un acuerdo inicial de cese de hostilidades, los Incas se retiran dejando algunas colonias mitmaes en la zona quillasinga, en Chincha (actual La Cruz) y posiblemente en Túquerres-Sapuyes.

Estas colonias mitmaes (colonos? soldados), de cultura y habla quechuizada, fieles al imperio, según los cronistas, eran trasladados a las regiones conquistadas, junto con yanaconas o semiesclavos, para formar cuñas permanentes de dominación y de articulación social y etnocultural con los grupos indígenas vecinos y relativamente dominados, incluyendo el control de los sectores "mindalaes" o comerciantes de dichos grupos.

Los incas no impactaron de modo considerable en la rigurosa socioeconomía Pasto, y al retirarse tal vez sabían que sus enemigos tomarían no la revancha sino la iniciativa de extenderse sutilmente a través de los mercados y pueblos de los andes centrales, para, de hecho, sublevarlos contra el imperio sorpresivo, lo cual no podía detenerse y así Huayna Cápac haya dividido su reino en dos secciones, una comandada por Atahualpa, su hijo, que era de origen Pasto-Caranqui.

La conquista de los incas está narrada por varios cronistas españoles e indígenas como Huamán Pomala de Ayala, Santacruz Pachacuti, Cieza de León, Pedro Sarmiento de Gamboa y en especial, Miguel Cabello de Balboa en su obra "Miscelánea Antártida", escrita hacia 1570 cuando estaba de cura doctrinero en los pueblos Pastos de Funes y de Males. En la página 359 de esta obra publicada por Editorial Ecuatoriana dice Cabello de Balboa:

"Sobre las riberas de un río a quien llaman Angasmayo, sin pensarlo (el inca y su ejército) tomó su camino sobre la mano izquierda, por tierras de Yascual y Ancubia, y de allí fue al asiento de Cabiazara y pasó a Paquinango, siguiendo las corrientes de un caudaloso río, de allí (desagradado por la montaña áspera y húmeda que encontrara)... volvió el rostro hacia el sur y fue cercado por bárbaros...".11

La tradición oral Pasto confirma en parte estas averiguaciones del cronista, incluyendo la de una batalla en el centro del altiplano y en la fortaleza que existía en Panamal.

Sobre "la influencia Inca en el sur de Nariño, afirma el investigador Luis Fernando Calero, parece haber sido débil. La existencia hoy de algunos grupos de habla Quechua en la parte occidental del valle de Sibundoy (Santiago, Colón, San Andrés) y en la parte alta del río Juanambú (Aponte), constituye la herencia más palpable de la influencia incaica en el lado colombiano". 12

2.3. COLONIZACIÓN HISPÁNICA

Para esbozar el período colonial, se debe tener en cuenta que durante este período, nuestro territorio dependía económica, política, social y religiosa de la metrópoli española.

Para la época, Túquerres se había convertido en la capital de la Provincia de los Pastos y como parte integrante e importante de la Gobernación de Popayán, basaba su economía en dos actividades básicas: la agricultura y la minería, complementadas con un tráfico comercial con productos procedentes de España (ropas) y otros productos que se comercializaban entre Popayán, Barbacoas y Quito.

El período colonial se caracterizó por la imposición de una serie de impuestos por parte de la Corona Española, los cuales se canalizaron a través de instituciones socio-económicas como la encomienda, la mita y los resguardos; el alto costo de los tributos y la forma inhumana como se impusieron, afectaron la situación económica de las Colonias Americanas y particularmente de las comunidades indígenas. A los Tributos que tenían que pagar los indígenas encomenderos se les daba el nombre genérico de Demora, la cual comprendía el tributo para el encomendero, las pensiones particulares, el Quinto para el rey, el Espendo para el cura doctrinero y el Suelo para los corregidores.

En los primeros meses de 1535 se inicia la llamada conquista española que es resistida en Tulcanquer y en la zona de convergencia pasto-quillasinga en Yacuanquer. Durante varios años y por circunstancias políticas internas, más el misterio en el cual se había envuelto los Pastos con su figuración compleja de El Dorado, se había demorado la entrada militar hispánica.

Pero al predominar una cierta resistencia pasiva de la etnias Pastos, las escasas huestes conquistadoras se asientan desde finales 1539 en territorio quillasinga, valles actuales de Yacuanquer y de Atriz y, luego, por la promesa de la minería en el valle de Sibundoy.

Es un hecho que los españoles demoraron considerablemente en Quito para decidirse a penetrar en el sur de Colombia actual; los primeros contactos con los Pastos debieron darse con los llevados por el Inca o por las guerras continentales posteriores a las inmediaciones de Otavalo, Caranqui, etc. Se sabe que la lengua Pasto era de carácter chibchoide, con aportes de familias amazónicas y del kamsá o sibundoy que es muy complejo (Paul Rivet y Sergio Elías Ortiz) y por testimonios de doctrineros (Miguel Cabello de Balboa) aseguraba que los únicos que la "dominaban" eran los franciscanos) y de la etnonimia y toponimia, no era fácil comunicarse en dicho idioma, el cual servía de barrera adicional cultural para contener a los invasores.13

Primeramente con mucha cautela, los españoles se asientan en Sapuyes y Guaitarilla pero solo como encomienda, lo cual favoreció por un tiempo considerable las tácticas de sobrevivencia y de resistencia pasiva de los Túquerres.

Sobre la ruta seguida por los conquistadores españoles hacia el norte de Quito, afirma Juan de Velasco:

"Mediante la división de la tropa, reconoció Belalcázar al salir del Reino la numerosísima nación de Quillasinga, distribuida en más de treinta parcialidades independientes, las cuales, si hubiesen tenido una sola cabeza, podrían haber embarazado la conquista, oponiéndose con un ejército de más de 60 mil hombres. Redujo varias de ellas, como fueron los Ipiales, Gualmataes y Funes que estaban en medio; los Sapuyes, Túquerres, Mallamas, Yascuales y otros hacia el poniente". 14

2.4 FUNDACIÓN DE YASCUAL

Yascual es uno de los pueblos más antiguos perteneciente a las tribus de los Pastos. Su historia data desde los tiempos de las conquistas del imperio del Tahuantinsuyo (Imperio de los Incas). Según el cronista del siglo XVI Miguel Cabello de Balboa, al hablar de las conquistas Incas por el norte de la región andina (actualmente el norte del Ecuador y sur de Colombia), atribuye al rey Huayna?Capac la conquista del norte andino y estableciendo en él los límites del imperio.

Cuando Cieza de León pasa por estas regiones en el año de 1527 tenemos el primer aviso sobre ellas en el ámbito de crónica. Menciona como pueblos o "caciques" Pastos a los Funes, Chapal, Túquerres, Sapuis, Calcán, Gualmatán, Ascual, Muellamués, Guachucal y otros. El historiador Justino Mejía y Mejía afirma al respecto:

"Entre los cronistas. Cieza de León lo llamaba Ascual y encabeza con ella la lista de los indios pastos. El padre Juan de Velasco la nombra Yascual y remata con ella el elenco de los pueblos pertenecientes a la Tenencia de los Pastos. El obispo Piedrahita no la nombra, aunque nombra a otros pueblos aledaños. Es una de las poblaciones mas antiguas de los Pastos y creemos que el nombre primitivo fue Iscual, que se traduciría por Lombriz, ateniéndose quizá a la configuración del terreno sobre el que está asentada".15

Los Padres Mercedarios (frailes ermitaños), en 1541 fueron los primeros fundadores de Yascual, Ancuya, Sacampués, Pacual, Camuestés, Santiago de Puerchag y otras poblaciones, algunas de las cuales han desaparecido. Escogieron a Yascual, lugar estratégico, por ser punto central para las minas de oro que explotaban en sus alrededores los españoles y se convirtió en centro catequístico, sociopolítico y económico (minero).

Pese a que Yascual antes de la llegada de los españoles era uno de los pueblos más importantes de los Pastos, los cronistas ubican la fundación de Yascual en 1536 por los padres Mercedarios, tres (3) años antes de la fundación de San Juan de Pasto en 1539, quedando a partir de entonces (1539) como parte integrante de la Tenencia de Pasto.

La parroquia de San Pedro de Yascual fue creada en 1541, fecha considerada por muchos como la fundación de Yascual administrada desde entonces por el Clero Diocesano hasta 1581 cuando pasó a manos de los religiosos Agustinos, quienes en el siglo XVIII sostenían un colegio, el primero que existió en el actual Nariño, al parecer bastante concurrido.

2.5 LA ENCOMIENDA, LOS REPARTIMIENTOS Y LOS CABILDOS

Afirma Jorge Guillermo Leguía, citado por Luis Alberto Sánchez en "Historia General de América":

"Desde los primeros años de la colonización, los Reyes distribuyeron el territorio sojuzgado en lotes (repartimientos) y la población autóctona en grupo (encomiendas) y los dieron en premio o botín a los conquistadores. Como se ve, el Repartimiento se refiere a la tierra y la Encomienda a los habitantes". 16

La base teórica del sistema fue la religiosa. Se trataba de cristianizar a los indios. La Encomienda establecida en 1541 consistía en "el derecho concedido al encomendero por merced real para percibir y cobrar así los tributos de los indios que se encomendaban", concepto íntimamente ligado a un criterio económico y a un hecho financiero determinado: el Tributo.

La repartición de las tierras marca el comienzo de las iniquidades y del avasallamiento de las familias indígenas. Los Repartimientos influyeron en muchos sucesos políticos, sobre todo a comienzos de la colonia. La mayor parte de las guerras civiles entre los conquistadores, tuvieron por finalidad o causa un nuevo reparto de tierras.

El Cabildo, institución típicamente española, tuvo gran importancia en la vida colonial. Su absorción por el poder central produjo incalculables efectos en la vida política del territorio. Su renacimiento, a fines del siglo XVIII, desembocó en la independencia.

La primitiva organización del Cabildo, dada tal finalidad, se basaba en la existencia de un JUEZ FORERO, elegido directamente por los vecinos, cada año; de ALCALDES y REGIDORES o CONCEJALES, un ALGUACIL MAYOR (que era el brazo de la justicia); un ALFEREZ, encargado de la tropa; los FIELES, que vigilaban los mercados; el MAYORDOMO que tenía bajo su vigilancia los gastos e ingresos; los ALARIFES, que cuidaban de las obras; el ALMUTAZAF o ALMOTACEN, a cuyo celo se confiaba la fiscalización de los pesos y medidas; los VELADORES, que rondaban de noche; los ANDADORES, o vigilantes de los presos y los GUARDAS, para atender al cuidado de montes, dehesas, etc.17

La institución de los corregidores fue establecida en las Indias en 1531. Trató el monarca hispano de implantar en sus colonias ultramarinas el mismo sistema que en la península, o sea un interventor que coartara la libertad de los cabildos y, a la vez, dirigiera, delimitara o robusteciera las prerrogativas de los encomenderos. La misión del corregidor era impedir las exacciones de los encomenderos, corregir al encomendero, representar el criterio humanitario de la ley de Indias. Sin embargo, la letra quedó muerta porque, en la práctica, el encomendero y el corregidor fueron otros expoliadores más.

La encomienda era el derecho concedido por merced real, a los beneméritos de Indias para percibir y cobrar para sí los tributos de los indios que se encomendaban por su vida y la de sus herederos, a cambio de retribuciones que casi nunca se cumplían.

Aparte de las Encomiendas, hubo otras clasificaciones de tierras: las tierras de Manos Muertas, o sea de corporaciones religiosas, instituciones beneficentes, etc.; las tierras del rey, entre ellas las más ricas minas descubiertas, que se asignó así mismo; las tierras de propios y de los pueblos y, finalmente, las tierras de indios. Estas últimas fueron teóricamente respetadas, aunque en realidad invadidas.

Por más que las Leyes de 1542 trataron de reglamentar el trabajo de los indígenas, en un preliminar intento de abolir los privilegios, todo fue inútil ante la solidez económica de los beneficiarios. Más tarde, en 1561, la Corona reguló tres tipos de propiedad: la de los indígenas, la de los particulares y la del Monarca. Allí se define el Resguardo como la tierra que debía otorgarse a los indios, mediante algunas formalidades. A partir de 1596, aparece el Cabildo como organismo interno del gobierno de la comunidad, con sus alcaldes y regidores. En esta ficción jurídica, la propiedad tiene la consistencia de un simple usufructo.

En este proceso de repartimientos y encomiendas intervinieron en calidad de evangelizadores los mercedarios, dominicos, agustinos y franciscanos, quienes ayudaron a numerar a los indígenas factibles de tributación y de servicios personales. En este proceso se conoce el primer censo y numeración realizada en esta región en el año de 1559 por el Oidor Tomás López. Cada doctrina tenía a su cabeza un sacerdote perteneciente al clero regular (orden de la Merced, Dominicos, Franciscanos, Agustinos). Con el tiempo estas parroquias fueron entregadas al clero secular.

Hernando de Ahumada, hermano de Santa Teresa de Jesús, fue el primer encomendero de Guaitarilla y de gran parte de lo que después constituyó la región tuquerreña, y toda vez que él, sus hermanos y su primo, Hernando de Cepeda, se distinguieron a última hora como defensores de la causa imperialista contra los separatistas acaudillados por Gonzalo Pizarro.

Se plantea así esta incipiente y básica colonización hispánica en esta región, como proveniente de una compleja red familiar de un amplio, o el más amplio, prestigio coyuntural de conquistadores leales al rey e hidalgos por añadidura, lo cual también significa que para semejante empresa se echó mano de estas reservas dominadoras buscando la máxima impactación posibles en la misteriosa y huidiza zona pasto más inmediata a la ciudad-cuartel de Pasto.

El hermano de Hernando de Ahumada, Gerónimo de Cepeda y Ahumada, fue también uno de los primeros encomenderos de la región altiandina de Túquerres. Su hijo Gerónimo Cepeda, vecino de Quito, ya a finales del siglo XVI figura como dueño de tierras encomendadas en Chaitán (hoy Santander de Valencia), que luego, ya en el siglo XVII, pasan a manos del Convento Agustino de Pasto.

Hernando de Ahumada fue Teniente de Gobernador de Pasto y los Pastos en el convulsivo año de 1564, distinguiéndose por su decidida acción contra el intento de sublevación separatista, neopizarrista, del vecino de Pasto Gonzalo Rodríguez de Avendaño, y tenía como concuñados a los feudatarios más favorecidos y leales vasallos de aquel entonces como eran Díaz Sánchez de Narváez y Rodrigo Pérez de Zúñiga. Su hija única, Beatriz, se casó con Antonio Guevara, sin descendencia, quien en 1553 estaba en Pasto y figura como encomendero de Sapuyes y del cercano Sacampús o Sacampués en donde se explotaba una mina de oro, y en 1587 vende la estancia de Chalacán a Andrés Pérez, dejando tres hijos naturales.

Las familias Ahumada, Guevara, Benavides y Pérez de Zúñiga se relacionan entre sí por la vía parental y junto con otras pocas prácticamente dominan las encomiendas durante los siglos XVI y XVII. Los eclesiásticos relacionados con esas familias también tenían su parte de este temprano oligopolio territorial. En 1598, las encomiendas de la región de Túquerres son Túquerres y Guaitarilla (doctrina de los agustinos), Sapuyes (doctrina de los agustinos), Imués ( doctrina de los agustinos), Yascual (doctrina bajo el clero diocesano), Ancuya (doctrina de clérigos), Mallama y Colimba (doctrina de mercedarios), Guachucal (doctrina de mercedarios) y Nastar (doctrina de mercedarios).

La encomienda de Yascual tenía entonces (1598) 450 tributarios y estaba bajo el dominio de Alonso de Osorio y la doctrina del clero diocesano.

En total, en 1598, había entre los Pastos, 4.399 indios tributarios, resaltando que, individualmente consideradas, (39) las encomiendas más importantes entre todos los pastos eran las de Yascual y Túquerres-Guaitarilla, aunque es evidente que no representaban el total de tributarios o sea de población apta para la tributación según las reglas españolas. Los tributarios eran todos los indios desde los catorce (14) a cincuenta y seis (56) años de edad, es decir, cabezas de familia o potenciales cabezas de familia.

La visita de García Valverde, gobernador de Popayán, realizada en 1570?1571 introdujo reformas importantes y perdurables. Para este tiempo la Corona estaba altamente preocupada con el despoblamiento nativo en las colonias, fenómeno que interpretó como resultado del mal trato que el colono español dio al indio. El rey también estaba inquieto por la negligencia de los encomenderos y en la conversión de los indios. Además de la cuestión de los reasentamientos y doctrinas, el visitador García Valverde trajo consideraciones innovativas en relación con el gobierno interno de las comunidades indígenas. Creó un Consejo o Cabildo en cada una de las comunidades indígenas, copiada del cabildo español, pero restringida a los asuntos locales del pueblo de indios.

Dependiendo del tamaño del grupo, el cabildo tuvo uno o más alcaldes, varios regidores y probablemente dos alguaciles. Los alcaldes fueron elegidos por los regidores cada año, como en el caso del cabildo español.

Esta estructura de gobierno interno de los nativos, introducido por García Valverde, duró durante el resto del período colonial y en algunos casos se ha extendido hasta nuestros días entre los descendientes de estos grupos indígenas. 18

No se podría decir, sin embargo, pese a la importancia de las encomiendas y los repartimientos, que el fin primordial de los españoles fuese ocupar la tierra. No obstante el sistema feudal que implantaron, ellos perseguían otra cosa: la riqueza inmediata. Si cultivaron el campo, si hubieron de resignarse a la agricultura, ello fue a regañadientes. Su objetivo confeso era hallar yacimientos de metales preciosos y explotarlos lo más pronto que fuera posible.

De ahí que aquella urgencia de metal diera nacimiento a ciudades imprevistas, en lugares inadaptados, en torno a una veta de oro, plata o azogue. Así, la explicación del centro minero que se constituyó en Yascual, en el corazón de los Andes, cuyo oro deslumbró a los españoles, en el esfuerzo de agotarlo para nutrir a la Península; para cuyo logro fue preciso, el trabajo de los indígenas, nominalmente libres de toda servidumbre, pero, en la práctica, agobiados por tremendas faenas, dentro del sistema de la mita.



 
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